lunes, 23 de febrero de 2009

GARDEL NACIÓ EN FRANCIA


Originado en estudios conmocionantes del quehacer y del andar por las calles de Buenos Aires, nace con total brillantez, esta gloriosa reafirmación, contestataria de otras ingenuas pretensiones, nacidas en la necesidad de vender por parte de un periodismo amarillo radicado en la Banda Oriental del Uruguay.

Como muy bien nos cuenta José María Otero, periodista de larga data, radicado hoy en España, la cosa fue así:

“ Y el inventor de toda esta ficción sobre el presunto origen uruguayo de Carlos Gardel, se llamaba Erasmo Silva Cabrera que firmaba con las letras de su apellido invertidas: Avlis. Viajé innumerables veces a Montevideo, por mi cuenta y profesionalmente. Una mañana estaba en una librería céntrica donde compré el Informe sobre Gardel, de Federico Silva que me pareció muy interesante y el primer libro de poemas de Horacio Ferrer: Romancero canyengue. También hojeé Gardel oriental – Alegato por la verdad, de Silva Cabrera. Lo estuve repasando y pensé que era una novela como había hecho César tiempo con Así quería Gardel. Lo vi como una ficción rocambolesca y lo descarté. En el año 67, con ocasión de jugarse el Sudamericano de fútbol en Montevideo, usábamos allí la redacción del flamante diario BP Color, al frente de cuya Secretaría de redacción estaba el recordado Edgardo Sajón, secuestrado y muerto por los militares argentinos años más tarde. Y uno de los propietarios era el pintoresco Bernardo Larre Borges, militar sui géneris, entrenador de básquet y periodista. Un tipo sensacional que nos dejaba las puertas del diario abiertas de par en par, esperaba con Sajón a que termináramos de mandar las crónicas y se venían a cenar de madrugada con nosotros a una parrilla del parque Rodó. Una mañana fuimos con Bernardo (su hijo estuvo preso por presunto tupamaro y cuando pudo sacarlo de la cárcel lo despachó a España y me lo recomendó especialmente) al café “Sorocabana” de la Plaza Independencia, frente al Palacio Salvo. Saludó a medio mundo y me presentó a 3 periodistas de El País. Uno de ellos era Erasmo Silva Cabrera. Le recordé su tango Esta noche en Buenos Aires, con música de Angel D’Agostino y Eduardo del Piano que grabó la orquesta del pianista con la voz de Angelito Vargas y que siempre me encantó. Uno de sus compañeros me conocía de vista porque hacía también fútbol y luego se acercó a nuestra mesa. Y de pura casualidad salió la conversación sobre Gardel y se entraron a comentar pormenores de la historia del Gardel uruguayo, aunque insisto en que no existía la fiebre actual. Este hombre nos contó brevemente el invento. El propietario del Diario El País Enrique Scwank cambiando impresiones con Silva, hablando del pasaporte uruguayo del cantor y del fervor oriental por Gardel le dijo a Avlis si no se animaba a escribir un par de notas sobre el tema. Este dijo que sí y se mandó dos espiches que causaron gran impacto. Y como esas telenovelas o radioteatros que se alargan o achican según la audiencia, tuvo que empezar a estirarlas y lógicamente a fabular porque no tenía argumentos para ensanchar la historia. Tampoco había sido ése el objetivo inicial sino simplemente crear un estado de duda, dejar flotando la teoría del Gardel oriental y vender ejemplares. El hecho rebasó las previsiones y Silva tuvo que echar mano de una imaginación caribeña tipo Macondo para enganchar personajes de todo tipo y entramarlos en forma inverosímil. Le fue tan bien con el invento que el mismo periódico utilizó aquellos artículos para editarlos en forma de libro. Y de esa forma nació el cómic que en los últimos tiempos ha sido desenterrado por gente interesada en vivir del cuento del Gardel oriental y de otra de buena fe que se lo cree. Así de simple. (VER http://www.gardelweb.com/astillas-de-gardel.htm )


Si bien está probado y es concluyente que CARLOS GARDEL llegó al mundo en la ciudad francesa de Toulouse, también es cierto que desde pequeño se radicó en la Argentina y se crió y amó a nuestro país como el que más.

En Argentina se convirtió en el máximo exponente del tango, un genero musical que ya existía, pero que el dignificó y difundió como nadie.

EnBuenos Aires, existe en su honor, LA CASA MUSEO CARLOS GARDEL (regenteada por la Secretaría de Cultura de la ciudad), que adquiere el valor de una verdadera joya de los recuerdos, cuya propia existencia y todo el material que contiene, está perfectamente auditado y comprobado como real, lo cual no sucede con el plagio oriental, lleno de fotocopias y representaciones abstractas, que nada prueban y avergüenzan la dignidad de la historia seria.

La "Casa Museo Carlos Gardel", donde él vivió junto a su madre sus últimos años de vida, es una típica edificación de clase media de la época. Se trata de construcciones alargadas con un patio central.

Carlos Gardel la compró para su madre en 1927, y en ella vivió Berthe - acompañada de amigos - hasta morir en el año 1943.

Lamentablemente, desaparecidos ya los habitantes genuinos de la casa, la misma fue primero modificada con el fin de adecuarla para que fuera la “CASA DEL TANGO”. Entonces se derrumbaron algunos muros para poder hacer un escenario y poblar con mesas y sillas sus espacios, de manera de permitir se llevaran a cabo toda clase de actividades relacionadas con el tango.
En 1996, en un estado bastante deteriorado, la casa fue comprada por el empresario argentino de origen armenio Eduardo Eurnekian, quien cuatro años más tarde la donó al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Fue entonces cuando el que fuera el último domicilio “del cantor argentino nacido en Francia”, recuperó su condición de habitabilidad y se convirtió en la “Casa Museo Carlos Gardel”.
El museo esta enfocado de manera tal, que permite rememorar a la famosa figura de CARLOS GARDEL , que al decir de muchos, representa al Tango, de tres s maneras diferentes:
La primera de ellas es ubicar al visitante en el momento y situaciones que predominaban en Buenos Aires, en el tiempo en que vivieron Carlos Gardel y su madre allí.
El segundo enfoque busca recrear la vida de Gardel en relación con la historia del tango. Este tópico no podía faltar, pues es la esencia misma de la existencia de tan valioso personaje.
El tercer enfoque busca recrear como era la vida cotidiana de Carlos Gardel como persona, más allá de todos los mitos y fantasías que giran en torno a él y que lo han convertido en una leyenda del Tango y el espectáculo.
Buenos Aires, es una “ciudad habitada por el tango y sus duendes”. Es ahí, precisamente en el corazón de “el Abasto”, donde se encuentra ubicada la CASA MUSEO CARLOS GARDEL.
Nuestro Zorzal, como ya dicho, nació en Francia, pero se crió en Buenos Aires y muy especialmente en la zona del Mercado de Abasto, donde confluían todas las corrientes presentes en el Tango. Ese lugar fue de vital importancia para la vida de Carlos.

La Casa Museo Carlos Gardel no obstante ciertas modificaciones que se le hicieron en el tiempo, guarda el sortilegio de sentir constantemente en ella, la presencia de quien aún hoy, nos regala el encanto de su voz y la musicalidad de sus composiciones.

Aún así, se conservan parecidos al original la cocina ,el cuarto de planchado y el baño, los piso, la escalera y el lavadero. También se conserva el escritorio de Carlos con muchos objetos que le pertenecieron así como la sala, donde Gardel ensayaba las canciones con que luego deleitó al mundo.
José Pedro Aresi

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