miércoles, 23 de mayo de 2007

LOS DIVERTIDOS CUENTOS DE LA "BUENA PIPA"


HOY

"La verdad de la milanesa o el Acta de Capitulación"

Queridos amigos, les tengo reservada una sorpresa. Nos vamos a tener que acostumbrar a vigilar a la famosa cuentera, que ha decidido cambiar el ángulo de la información.

Advertida que ha aburrido hasta el hartazgo, convocando a los fabulistas orientales, carentes de pruebas que aportar, sobre el nacimiento de Gardel en Tacuarembó, ha decidido mudar de escenario y ha comenzado a parasitar, en la extensa bibliografía argentina, en la materia.

Por supuesto, no ha renunciado a su inveterada costumbre de urgar en los pequeños detalles, QUE NO HACEN A LA CUESTIÓN DE FONDO, esas de las que ella ,como siempre, se olvida.

Con su pobre cultura y peor mala fe, se ha trasladado a pesquisar, lo único que sabe hacer: investigar si, efectivamente, cada gato cuenta con sus correspondientes cuatro patas.

Ha inaugurado su nuevo blasfemario, con "deslumbrantes" comprobaciones acerca de las mentirillas intrascendentes de Estephan Capot -ávido de protagonismo gardeliano- y, por que nó, ha realizado un "minucioso" y aburrido inventario de las infidelidades y Parejas de Hecho, que salpicaron la genealogía francesa de los integrantes de la familia Gardes.

Nada sustancial, como vemos.

Viene a ser como un Lucho Avilés, investigando los desordenes habituales de las familias tolosanas, incluida la pobre Anais Beaux, a la que le descubre una hija, en ausencia del austero Sr. Muñiz.

Ha elegido para tan magno acontecimiento, carente de relevancia histórica y plagado de chismes de Comadre, un titulo, acorde a su origen lunfardo. Se llama "Batiendo la Justa"...

Como se le agotó el ciclo beligerante, en "Gardel Oriental", nos quiere convencer de sus nobles propósitos, con lacrimosas invocaciones a la que, hasta ayer, era "esa francesa", la "cuidadora" y otra larga serie de epítetos que harían enmudecer al mismísimo Payssé...

Para cautivar al incauto auditorio, trata de conmover hasta las lágrimas, con su repentino asceso de amor por Doña Bertha.

Ya no es la "francesa" del Cabaret "La Rosada", que vendía sus servicios y cuidaba y descuidaba al "guachito de Escayola", por 3000 pesos fuertes...

Ahora, sorpresivamente, ha descubierto que la "noble naturaleza -obviamente de Bertha- la llevó a amparar y proteger en toda circunstancia al niño que sintió como propio". ¿Que tal?

No es conmovedora la hipocrecía con que imita al camaleón. Resulta que, ahora, Defino se "aprovechó de la confusión en que la sumió su hijo del alma, cuando ella, abrumada por el dolor de la irreparable pérdida...etc.,etc.

Más que una honrosa derrota, lo que manifiesta, el repentino cambio de Martina es : a) el agotamiento de las "tesis" orientales, b) el hastío del auditorio uruguayo, c) el desencanto de sus "Mandantes" ante la inminente hecatombe, y d) los primeros síntomas que ponen en evidencia las Ratas, cuando el buque comienza a hacer agua...

Muy suelta de cuerpo y usando un lenguaje anodino, confiesa que : " para qué el trabajo se apoye en TRABAJOS ACTUALIZADOS he tomado, principalmente, lo publicado en libros de ediciones recientes, que apoyan la visión francesista"

Pero, a confesión de parte, relevo de pruebas.

En buen romance y, llevado a un lenguaje llano y franco, lo que se escribió en la otra orilla, no sirve para nada. Se ha disuelto en lo insustancial y carente de crédito.

Se evaporaron las fábulas de los "Tres Chiflados" y, rápidamente, la poetisa se ha mudado donde pueda seguir ,con su habilidad, para remover desperdicios.
Desde la soberbia del "Tacuaremboense inmortal" ha descendido, pidiendo ser admitida, entre "los que piensan que si bien, no se ha podido determinar todavía fehacientemente si Charles Gardes y Carlos Gardel fueron una misma persona"...etc.

En el otro extremo y, en sintonía con la impresentable poetisa, un tal Pedro Cerdeña esta pidiendo, desde Francia, audiencia al Alcalde de Toulouse y a la Asociación "Carlos Gardel" de la misma ciudad, con el fin de que "simplemente nos consideren de buena fe y para preguntarle si aceptan comunicarse conmigo" sin dejar de "pensar" en Tacuarembó como cuna de Carlos Gardel.

Sin duda, se han sentido obligados a abandonar el orgullo que los caracterizaba, cuando nadie les salía al paso. Ahora han aceptado , a regañadientes, que la única fuente de análisis científico, nunca se emparentó con las fábulas de Tacuarembó.
!Es lícito errar de buena fe; pero es despreciable, perder la dignidad!

Enrique Gomez Carletti

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