jueves, 27 de diciembre de 2007

GARDEL - Enrique Espina Rawson - Nelson Sica



Última carta enviada por el Presidente del Centro de Estudios Gardelianos:


Buenos Aires, diciembre 19 de 2007


Al Señor Nelson Sica

Me escribe el Sr. Sica Dell Isola. Procuraré responder ordenadamente para comprensión de quien lea estas líneas, ya que no espero hallarla en mi ocasional remitente.

TEMA ADN

Esta tema es tratado con una mezcla de picardía y candor que hace recordar a esos ya casi desaparecidos personajes del Norte argentino que sufrían de bocio por falta de yodo. ¿Será necesario demostrar que quienes tanto han bregado (de pico) para pedir, y exigir el ADN de CG y de su madre son los anti-gardelistas uruguayos?

Ante tanta bravata y clamor y para terminar de una buena vez con el tema, nosotros, desde el CEG, en absoluta soledad y ante el medroso silencio de los que tanto reclamaban (de pico) auspiciamos oportunamente dos juicios para lograrlo.

Tuvimos un éxito relativo, ya que si bien no se accedió al ADN, las razones fueron muy simples: el caso Gardel está cerrado y terminado. Es cosa juzgada. Y si hay quien crea que no es así, que lo demuestre con hechos, no de pico.

Ahora, el Dr. Paysée nos dice que hicimos mal los juicios, para lograr el rechazo de la demanda, que, como cualquiera se da cuenta, era lo que en realidad nos proponíamos. Entusiasmado. el Sr. Sica hace suyo este razonamiento, y nos promete en tono protector y comedido que si esta vez presentamos un nuevo pedido, y lo hacemos bien, ellos nos van a acompañar.

Me reconforta saber que podríamos ser acompañados por las aguerridas huestes de la Academia Uruguaya, pero con todo respeto digo que fueron ellos y no nosotros quienes hicieron toda clase de planteos y gestiones (de pico) por este tema y que la preocupación, en consecuencia, no es nuestra. Me atrevo a sugerir a los honorables Académicos que en lugar de corregir nuestras eventuales demandas (de pico), procedan por las suyas, máxime teniendo a mano al Dr. Paysée, quien no negará el aporte de su sabiduría, honestidad y prudencia.

¿Cómo podrá la Justicia no darles la razón, cuando - según asegura el Sr. Sica- la razón les sobra y los acompañan tan esforzados varones? Confiamos entonces, que en breve plazo, y tal vez en este mismo siglo que recién comienza, la Academia del Tango Uruguaya se presentará a la Justicia para dar feliz término a sus infinitas gestiones (de pico).

TEMA GARDEL

Acá el Sr. Sica apela a dichos, creo que de Julio de Caro, un Sr. Baldasarre y tal vez alguien más, que afirmaban que CG era uruguayo. Nuevamente la fingida ingenuidad. Si vamos a apelar a dichos podría citar, entre otros, a dos compatriotas del Sr. Sica: Razzano José (Pepe, el Oriental) y Leguisamo Ireneo, íntimos entre los más íntimos de Gardel que no decían eso, ciertamente.

Pero como aquí no valen los dichos, le proporcionaré a mi remitente un dato mucho más valioso: el propio Gardel, aunque procuraba evadir el tema, cuando era necesario se manifestaba- sin mucho entusiasmo- uruguayo, lógicamente. De la misma manera, el general San Martín decía ser José Matorras, y tantos personajes de la historia cambiaban sus datos por distintas circunstancias, sin que por eso nadie se dedique a inventar tonterías malintencionadas.

En este caso Gardel dijo eso y lo hizo constar en un mal llamado certificado, precario papel que tenía validez por un año, y que debía ser suplantado por documentación definitiva. Pero lo cierto es que sus dichos no eran ciertos, ni su lugar de nacimiento, ni el año ni tampoco su nombre. Y por eso sus dichos no pudieron ni podrán probarse.

No había nadie en el mundo llamado Carlos Gardel. Pero, y lamentablemente para Vds. y aquí está el pero, también dijo llamarse Charles Romuald Gardes. No sólo lo dijo. Lo escribió en su testamento de puño y letra, y así lo comprobaron posteriormente los Tribunales de las dos márgenes del Plata. De ahí que las comprobaciones de Paysée González a que alude el Sr. Sica no existen más que en sus deseos.

Es decir, también existen en la ficticia vida de los mails, en los libros mentirosos y en las afirmaciones temerarias, pero no en el ámbito de la Justicia, que es la que rige las vidas y circunstancias de las naciones civilizadas y de los individuos que las componen.

Para la Justicia Argentina y para la Justicia Uruguaya, y que se me corrija si estoy equivocado, nuestro Carlos Gardel es Charles Romuald Gardes, hijo de Marie-Berthe Gardes, nacido el 11 de diciembre de 1890 en Toulouse, Francia.

Vivió toda su vida en Buenos Aires, se naturalizó argentino, representó a nuestro país en todo el mundo, compuso “Mi Buenos Aires querido”, ciudad a la que aludió en todas sus películas, y por expresa disposición de su madre, sus restos, junto a los de ella descansan en el Cementerio de la Chacarita que, curiosamente, también está ubicado en la ciudad de Buenos Aires.

Este sepulcro, por gestión nuestra, no del Dr. Paysée ni del Sr. Sica, ha sido declarado Sepulcro Histórico, por decreto del Poder Ejecutivo. Argentino, no uruguayo. ¿Está claro?

ACADEMIA URUGUAYA

Acompaño la carta que enviamos en Mayo del 2006 a esta Academia, y que el Sr. Sica no contestó por considerar que hacíamos un interrogatorio policial, y que no somos quienes, etc. etc.

Que alguien que la lea nos diga si hay en ella algo que pueda considerarse así. Por el contrario, procuramos guardar la más correcta cortesía que, como vimos, no fue correspondida ni con un mero acuse de recibo.

Queda claro, entonces, que no es el tono lo que molesta, sino el fondo. A nuestras preguntas sólo las pueden contestar con el silencio, pues bien saben que no existe ninguna prueba del paso de la madre de Gardel por el Uruguay, por la sencilla razón que jamás estuvo.

Las investigaciones de Juan Carlos Esteban, Monique de Saint-Blancat y Georges Galopa han documentado exhaustivamente estas cuestiones, con documentación fehaciente y verificable. Si así no fuera, que se me corrija.

DR. PAYSEE GONZALEZ

Se agravia el Sr. Sica que me dirija a Paysée González con el simple título de Sr., y que no anteponga ante su augusto nombre el título de Dr. que corresponde a su condición de abogado.

Para demostrarme el agravio que cometo, brinda constancia de los ornatos, lauros y agasajos que circundan a su mentor, y que, desde luego, ni me incumben ni tienen que ver con el tema de Gardel. En su libro, Paysée hace una serie de afirmaciones denigrantes e injuriosas sobre Gardel y su madre, y estas, por si mismas, lo definen mucho mejor que lo que lo yo puedo hacerlo. Si partimos de la sentencia “Quien honra, se honra”, veremos el verdadero valor de quien es capaz de ultrajar la memoria de una anciana fallecida hace muchos años,

Pero tiene razón en este punto mi interlocutor. Abogados hay muchos. Señores menos. De modo tal cada vez que mencione a Paysée González antepondré el Dr. que tanto complace al Presidente de la Academia Uruguaya, que ignora todo sobre Gardel, pero sabe muchísimo sobre el Dr. Paysée González.

Inversamente, y perdón por la inmodestia, sé cuanto puede saberse humanamente sobre Gardel y ni sé ni quiero saber sobre este jurista oriental, que tanto admiran los Académicos uruguayos.

Quédense pues con el Dr. Paysée González, y que les aproveche. Nosotros seguiremos quedándonos con Gardel.

ENRIQUE ESPINA RAWSON

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Hasta aquí la contestación del señor Enrique Espina Rawson, Presidente del Centro de Estudios Gardelianos al señor Nelson Sica.

La primera respuesta que mereció el comentario inicial del señor Sica, ya fue publicada en este espacio, pero no así las correlativas notas escritas por el Presidente de la Academia del Tango de Uruguay, razón por la cual invitamos a nuestros lectores a hacerlo en la página del C.E.G. (http://www.quienesgardel.com.ar/version.html) y una vez ahí , hacer clic en “Respuesta de Enrique Espina Rawson al Dr. Nelson Sica" o bien, si tienen preferencia por los “blogs uruguayistas”, consultar – creemos - cualquiera de ellos o alguno en particular.

Nosotros, tal cual corresponde, nos limitamos a difundir verdades, preferiblemente inéditas, simples, no rebuscadas, pero siempre verdades al fin; rodeadas de pruebas incontrovertibles.

Cumplida nuestra misión, quisiéramos por último, hacer constar el total repudio de LOS AMIGOS DE GARDEL respecto de EDUARDO PAYSÉE GONZÁLEZ, quien no ha tenido nunca reparos en ofender la memorara de doña Berta Gardes, denigrándola como mujer, olvidando que él mismo es el fruto de una semejante, que quizás bajo otras circunstancias también fue una madre merecedora del mayor de los respetos, como la de Carlos Gardel. Pero bueno, puede ser que esto lo entienda mejor un “negao” que un “letrao”.

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