domingo, 11 de mayo de 2008

GARDEL : ALUMNO SALESIANO

Foto perteneciente a la colección privada del señor Carlos Picchio

“La falsía de la escuela montevideana y la realidad salesiana”

Se impone la publicación de esta nota para acallar falsas manifestaciones de una presunta concurrencia de Carlos Gardel a una escuela montevideana.

Tampoco es posible callar ante las injurias que a diario se lanzan contra nuestra posición y sus sostenedores, en mails de distribución privada y en páginas que escriben los diletantes miembros del Dream Team.

Este modesto trabajo tiene por objeto brindar al gran público, la verdad histórica y desmentir el fraude informativo de los “conocidos de siempre”.

Ellos se permiten decir sin ninguna justificación positiva, que “se probó que Gardel hizo un período escolar en Montevideo”. Lo hacen en base a palabras que envuelven y manipulean una foto tomada en cuenta fuera de todo contexto y sin más, pretenden “venderla” como perteneciente a una escuela que bien podemos llamar de “ficción”, ya que funcionaba – analizando sus propios argumentos - en contraposición con todos los regimenes legales existentes, en aquel entonces, sobre la materia.

Pero obviemos las objeciones ya formuladas y pasemos a profundizar un “hito” histórico que ahonda aún más la total destrucción de todos aquellos dichos vertidos sin fundamento, por quienes pretenden vender una fábula irreverente.

ESTO SÍ QUE ESTA PROBADO: Carlos Gardes o Gardés o Gardez concurrió desde el 2 de abril de 1901 al Colegio Pío IX del barrio de Almagro en la ciudad de Buenos Aires.

En varias publicaciones “uruguayistas”, la mayoría de las veces escritas por la misma persona, se pretende con palabras insultantes para quienes no pensamos igual, NEGAR la concurrencia del Morocho del Abasto al COLEGIO PÍO IX durante los años 1901 y 1902. Es por ello que nos proponemos demostrar TODO LO CONTRARIO, sin recurrir a la soberbia o la calumnia, como lo han hecho y hacen siempre los integrantes del ya conociudo Dream Team.

Pero antes de hacerlo, permítasenos aclarar que la artera acción destinada a negar la verdad del tránsito salesiano de Gardel, se fundamenta en que tal realidad pone al descubierto, una vez más, la falacia vertida en páginas tan numerosas como inútiles, que han intentado “vender” una inexistente escolaridad “montivedeana” de Gardel.

Puesto que la verdad se fundamenta con PRUEBAS, pasemos a ocuparnos de algunas de ellas.

En primer lugar tengamos en cuenta – según orden cronológico –, lo escrito sobre el particular por Héctor Julio Canton (1994) y Guadalupe Aballe (año 2003).

Ambos investigadores “remarcan” perfectamente, el paso de “El Máximo” por el también llamado Colegio de Don Bosco, durante los años 1901 y 1902, invalidando así todo ridículo cuestionamiento acerca de si Carlos participó de tal o cual actividad, un aspecto al que no puede llegarse por descarte o presunciones; costumbre siempre utilizada por ciertos personajes que con total impunidad se permiten aventurar “que el niño que estuvo dos años pupilo en el Colegio Pío IX , NO PUDO SER CARLOS GARDEL”, pretendiendo desconocer así lo que expresamente escribiera el Director del Archivo Histórico Salesiano, Humberto Baratta, SDB, en la “Presentación” del trabajo efectuado por Héctor Julio : “Agradecemos al señor Canton este aporte preciso y confiable que seguramente será valorado por los auténticos gardelianos como una positiva ayuda a la búsqueda de la infancia de Gardel y que despertará inquietudes para otros aportes que puedan contribuir a esclarecer puntos oscuros sobre este auténtico ídolo nacional”

“Buena parte de este material pertenece al archivo salesiano de Buenos Aires, donde se conservan los registros, matrículas y notas que documentan su estadía en este colegio salesiano así como de tantas otras figuras de relieve en el quehacer nacional que brevemente enumeraremos. Destacamos estas figuras”:

“- Tres alumnos han llegado al sillón de Rivadavia: Arturo Rawson, Roberto M. Levingston y Arturo H. Illía.
- Pilotos como el Brigadier General Parodi.
- Gobernadores como Gregores, fundador del pueblo que lleva su nombre en Santa Cruz.
- Volantes como Raúl Riganti y José Froilán González
- Otros deportistas … y naturalmente, no podía faltar CARLOS GARDEL, uno de nuestros más grandes artistas – nadie lo duda – que ha calado muy hondo en el alma popular”.

Sin embargo y no obstante lo claro de este decir, se pretende maliciosamente negar la realidad; una verdad que coincide en PROBAR sin duda alguna, que el alumno salesiano que nos ocupa, es el mismo eximio cantor argentino nacido en Francia, llamado Carlos Gardel.

Pero por si todo esto no bastara para desterrar las infames y capciosas calumnias “uruguayistas”, consignamos a continuación lo declarado por Isabel del Valle al diario “El Día” de Montevideo (reproducido por éste el 1° de febrero de 1981), afirmando que Gardel le había manifestado en una oportunidad, al pasar frente al Pío IX: “este es el colegio donde yo me eduqué” y esta afirmación inserta en un diario uruguayo, adquiere doble o triple valor para desautorizar cualquier dicho de investigadores no confiables.

Lo que aquí se atribuye como un dicho de Isabel, queda perfectamente corroborado al leer en el suplemento “Nuestro Tiempo” del domingo 15 de julio de 1984, de la publicación Tiempo Argentino, donde figura el reportaje que bajo el título de "Yo fui la única", le hiciera el periodista Osvaldo Ardizzone a Isabel Martínez del Valle y en el cual se dice: “Por supuesto la relación tuvo sus buenos momentos, Gardel e Isabel solían ir al cine, al teatro, al boxeo, a las carreras, a disfrutar de un picnic en los bosques de Palermo con la familia Martínez del Valle, o salir juntos a caminar. Ella recordaba que un día PASARON POR EL COLEGIO PÍO IX Y GARDEL LE COMENTÓ QUE ESE ERA EL COLEGIO DONDE SE HABÍA EDUCADO. Iban a comer al Tropezón, a La Emiliana, a La Sonámbula, a cabarets como el Chantecler o el Tabarís”.

Por su parte Chas de Cruz, en un reportaje que le hiciera a Gardel y que fue publicado el 19 de abril de 1933 en la Revista “El Suplemento”, da cuenta de la siguiente respuesta dada por el Morocho a una de sus preguntas: “Me eduqué en un colegio de curas che …. Allí hice hasta el segundo año del Nacional, pero el teatro me tiraba y sin escuchar…..” (“Carlos Gardel y la prensa mundial” – por Hamlet Peluso y Eduardo Visconti)
Además Monique Ruffié, Juan C. Esteban y Georges Galopa en el libro “Carlos Gardel sus antecedentes franceses” expresan que el 29 de septiembre de 1933, Carlos concurrió a la redacción de “El Diario” de Montevideo, donde entre otras muchas cosas dijo: “Paraba letras, oficio aprendido en un curso de artesanos en un Colegio Salesiano". Con el fin de evitar objeciones infundadas, vale señalar que estas declaraciones están también incluidas en el libro “Los Secretos del Coronel”, firmado por una escritora uruguaya.
Sumado a todo cuanto señalado precedentemente, existen más referencias concretas acerca del paso de nuestro Zorzal por ese instituto.

En una publicación titulada “Galería de ex alumnos que han desfilado por el Colegio Pío IX (San Carlos)” se nombra a Gardel y se hace referencia a que en 1902 “Traba relación con Ceferino Namuncurá: comparten el mismo dormitorio “María Auxiliadora”: su número de ropa es ahora 80. Ambos cantan en el coro que dirige el P. José Spadacecchia. Al fin del año Gardel saca Diploma “Digno de Alabanza”.

También se menciona en dicho escrito la existencia, desde el año 1936, de una placa que está ubicada junto a la actual entrada de loa Capilla de las Reliquias de la “Basílica” y que todos los años en la fecha del fallecimiento del cantor se reza en ella, una misa en su memoria.

Es necesario resaltar la importancia de este hecho, pues la persona que hizo colocar la placa era un amigo, ex condiscípulo del “Máximo, a quien nadie podía engañar. Él bien sabía que su compañero de otrora era el cantor trágicamente desaparecido en Medellín.

Vale también agregar que el 21 de marzo del 2006 el diario La Nación de Buenos Aires publicó la siguiente carta de un lector, que ratifica todo lo expresado precedentemente:

Señor Director: "Me dirijo a usted en relación con la nota publicada en la edición del viernes último, titulada «Los secretos de Gardel», de la prestigiosa escritora Alina Diaconú, con el objeto de recordar que Carlos Gardel cursó estudios en el colegio salesiano Pio IX, en esa época de artes y oficios, al cual ingresó el 2 de abril de 1901 como artesano en la sección Tipografía, pasando posteriormente a la sección “Estudiantes”. "Fue compañero de Ceferino Namuncurá, cuyo proceso de beatificación se está actuando en la Santa Sede, y ambos pertenecieron al coro del colegio que dirigía el padre José Spadavecchia. A fines de 1902, Gardel salió de vacaciones y ya no regresó al mencionado colegio. Al fallecer uno de sus amigos, hizo colocar una lápida recordatoria en la cripta de la basílica de San Carlos y María Auxiliadora, aledaña al colegio donde había estado. "Por lo tanto, consideramos a Carlos Gardel ex alumno salesiano, y el día de su fallecimiento esta asociación hace rezar una misa en su homenaje en el citado templo."
Arturo García
Asociación de Ex Alumnos de Don Bosco de Buenos Aires
Quintino Bocayuva 193, Capital

El paso de Carlos Gardel por los claustros salesianos queda demostrado así, una vez más. Nadie mejor que los ex alumnos del Colegio San Carlos para rubricarlo.

Es muy difícil compaginar respuestas, cuando la “mala leche” ronda en el ambiente y mete sus bocadillos, confundiéndolo todo. Carlos dijo repetidas veces haberse educado en una escuela de curas.

Esto lo dijo Gardel, así como suena y sin embargo a una discípula del Dream Team se le ocurre – porque sí - cambiar la historia y afirmar respecto del mencionado estudiante: “imposible que fuera Gardel”.

A esto llamo yo “mala leche”, pues más allá de las declaraciones del mismo Carlos y de Isabel del Valle, existe un hecho incuestionable que no puede poner en duda tal aseveración y que por el contrario constituye una PRUEBA más de su veracidad. Se trata del continúo homenaje de sus mismos compañeros de ruta en el Pio IX, como así también del cuerpo de maestros de la institución, que anualmente ofician una misa a su memoria.

Sin embargo esto no termina aquí. Vale la pena recalcar TRES aspectos fundamentales que hacen a la vida de Carlos y que él seguramente asimiló de las enseñanzas recibidas en el colegio de la calle Yapeyú.

1 - Nos cuenta la señora Stella Maris de Requejo (DNI 14.399.863) que "Como ex alumno salesiano, mi marido puso en práctica a lo largo de su vida uno de los lemas de Don Bosco: «Que todos aquellos con quienes hables se vuelvan amigos tuyos» y a pesar de que él no pudo hablar con cada una de estas personas tan especiales, sé que ya les ha hablado al buen Dios de cada una de ellas."

Y así siempre procedió Gardel, cosechando amigos durante su transito por la vida, donde en todo momento se mostró como una persona desinteresada y leal, amigo de sus amigos y un hijo cabal.

2 - Otra enseñanza del santo de “Castelnuovo d'Asti” que Carlos nunca olvidó – tal cual lo señala Guada Aballe – fue respetar su premisa de que “el aseo y el orden exterior indican la limpieza y pureza del alma”

3 - Y si algo faltaría recalcar aún, basta con hurgar en ese pasado salesiano de Carlos, para encontrar el porque de esta frase insertada por él en su testamento ológrafo: “cuarto - no debo suma alguna y perdono todo lo que me deben…”,

A través del libro “Algo más sobre Gardel” escrito por la señorita Aballe, hemos podido enterarnos que el modelo a seguir que se presentaba a los alumnos del Colegio Pío IX, era la vida de Domingo Savio, quien había sido un joven con excelentes aptitudes para el canto, de cabello liso y bien peinado, pulcro en su presentación personal y siembre sonriendo, que con extrema generosidad, poco antes de morir, le dijo a un compañero: “Todo lo que me debés te lo perdono”, gratificante actitud que prendió en Carlos hasta el grado de imitarlo y no solamente en esto, sino en todo.

Bella conclusión para desechar tanta falsedad. Nadie podrá negar que esta acción obedece a un rasgo cultural adquirido en su paso por la escuela salesiana. Durante toda su vida Carlos hizo gala de haber absorbido la enseñanza recibida en el “Don Bosco”, más allá de sus travesuras y de hechos propios de la inexperiencias de sus años juveniles.

Resumiendo, si a su muerte - treinta años después de haber dejado el colegio – y ya convertido en un hombre público, aquél Gardes salesiano es prontamente reconocido por allegados a esa institución como el cantor “Carlos Gardel” y otros muchos documentos obrantes en los archivos del Pio IX coinciden en tal sentido, ¿De que escuelita de la calle Durazno me están hablando?

Además, si las huellas dactilares del Gardes de 1904 que se dice francés ante la policía de la provincia de Buenos Aires, concuerdan perfectamente con las del pasaporte del CARLOS GARDEL del año 1923 y si su madre lo dice y él lo escribe y firma de puño y letra: ¿Cómo puede objetársele el haber nacido en Toulouse?

Esto último dicho un tanto elípticamente por respeto a la verdad histórica, pero convengamos que el MOROCHO DEL ABASTO fue, es y será por derecho propio y decisión popular: ARGENTINO, tal cual él lo manifestó (ver Hamlet Peluso y Eduardo Visconti - “Carlos Gardes y la Prensa Mundial”) al diario “El Mundo” de Puerto Rico al declarar: “Soy porteño como dicen en mi país. NACÍ EN BUENOS AIRES y (riéndose) no quiero recordar la fecha”.
¿Quieren más? – Quizás se pueda.

José Pedro Aresi
mayo del 2008

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