sábado, 26 de julio de 2008

GARDEL - SER o NO SER


Bueno, parece que después de todo el comisario Gaffure o Gaffuri existe, o existió. Admito mi imperdonable error, pero la cuestión es otra.
En primer lugar, si prestamos atención a lo que se le atribuye a este servidor del orden público, no podemos dejar de entender que los principales interrogantes no son resueltos.

En efecto, podríamos enumerar los elementales:
1)¿Quién o quienes, y para que entregan las fotos a este comisario? Por el desarrollo del relato pareciera que la señora. Iñiguez estuvo presente en esos trascendentales momentos, pero no lo aclara.
2)¿Qué autoridad o competencia tenía este señor en la materia?
3)¿Sus dichos fueron documentados de alguna manera, forman parte de algún memorial o informe, o se limitaron a esa escueta y apresurada declaración que rescató para la posteridad la señora Iñiguez?

Es notable que quienes desempolvaron esta ignota declaración de un no menos ignoto empleado policial, no atribuyan importancia alguna a las fundamentales conclusiones de dos importantísimos especialistas en la materia, como lo son Raúl Torre, Comisario Inspector y el Doctor en Medicina Científica Juan José Fenoglio, sobre la coincidencia de rostros entre Berta y Carlos Gardel, validez del testamento, y coincidencia entre las impresiones digitales del Gardel de 1904 y el Gardel de 1935.

¿No sería posible, para que todos aprendamos, hacer lo que propusimos varias veces sin recibir respuesta, esto es, realizar un debate público entre los expertos invocados por la investigadora Iñiguez y estos especialistas? o ¿Hay temor a esta confrontación?

Espero respuesta favorable de quienes polemizan, sobre este punto concreto, y también espero lo mismo de la señora Iñiguez.

<< Podríamos solicitar las instalaciones de la Academia del Lunfardo, para que la Sra. se sienta en su propia cancha, ya que es miembro de esta prestigiosa institución, y pueda explayarse con toda confianza y amplitud, y propondríamos como árbitros y mediadores a sus mismos colegas.>> (sic)

Solicitemos todos a esta investigadora que venza su natural timidez y recato y nos ilustre con los resultados de sus investigaciones, siempre tan honestas e interesantes.

Pero volvamos a la “foto oval”. La señora Iñiguez clamaba a los cielos por la posible adulteración o supresión de esta prueba fundamental de no estamos seguros que cosa. Bueno, allá está, en la misma casa de Jean Jaurés 735 donde siempre estuvo. ¿Por qué no va a verla y examinarla con el comisario Gaffure o Gaffuri o algún especialista de los que siempre tiene a mano para estas ocasiones?

Estamos ansiosos por conocer su valiosa opinión, y ver si ratifica o rectifica sus anteriores aseveraciones.

Aguardo con impaciencia la respuesta.

Atentamente-

Enrique Espina Rawson
Presidente del C.E.G.

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